Estructuras bajo el agua con función ecológica
El Real Club Náutico de Dénia ha dado por concluida la primera etapa de colocación de piezas modulares diseñadas para generar hábitat marino, tal y como ya adelantó este periódico cuando se iniciaron los trabajos. La iniciativa corresponde a la empresa MarineLab y busca convertir el entorno portuario en un espacio con mayor valor ecológico.
Las estructuras instaladas actúan como refugio para microorganismos, algas y bacterias, además de dar cobijo a cangrejos, gambas, pulpos y peces, según se ha detallado.
Marina Colvée, bióloga marina y fundadora de MarineLab, ha explicado el propósito del proyecto: «lo que se busca es transformar paredes que son pasivas en paredes que tengan una función ecológica dentro de las marinas». Colvée, que cuenta con experiencia previa trabajando con arrecifes artificiales en Australia, añadió que «la idea fue traer esa innovación a Dénia y poder crear algo que beneficie a nuestras costas».
Seguimiento y próxima fase
El estado de las piezas se revisa mediante inmersiones periódicas que se repiten cada seis meses, con el fin de comprobar cómo evoluciona la vida que se asienta en ellas. En la fabricación de los anclajes sumergidos participaron talleres de Dénia con más de tres décadas de trayectoria en el sector.
MarineLab ya trabaja en una segunda fase del proyecto, que llevará a cabo junto a una compañía especializada en obras e instalaciones portuarias. Colvée ha señalado que buena parte del litoral valenciano está construido, por lo que este tipo de intervenciones aporta complejidad estructural a los puertos. Según ha trasladado la propia empresa, está previsto que los avances científicos del proyecto se den a conocer públicamente a medida que se consoliden los resultados en la costa alicantina.