El edil participó en un coloquio centrado en la cría intensiva de especies carnívoras, encuentro impulsado por Compassion in World Farming y Foodrise con el respaldo de la eurodiputada Emma Fourreau. Calp habría sido la única corporación local presente en toda la jornada. En la sesión, Bittner compartió turno con la propia Fourreau, con la diputada francesa Anne Stambach-Terrenoir y con la investigadora Marine Cusa, vinculada a Oceana y a la Universidad Técnica de Dinamarca.
El alcance de la ampliación
La ampliación de la instalación acuícola, avalada por la administración autonómica, eleva hasta catorce veces la capacidad de producción con la que arrancó la granja. El proyecto prevé 45 jaulas flotantes capaces de generar hasta 3.000 toneladas de pescado al año. El informe de vigilancia ambiental de la propia planta, correspondiente a 2024, recoge la entrada de cerca de 4.800 toneladas de pienso en doce meses, de las que 23 incluían tratamientos medicamentosos.
Impacto económico y denuncias
La Universidad de Alacant calcula que el deterioro del ecosistema marino podría restar entre 83 y 911 millones de euros a la economía calpina a lo largo de una década. Bittner denunció además que el seguimiento ambiental de la granja corre a cargo y a costa de la propia empresa que la explota. Un grupo de voluntarios habría descendido hasta 40 metros junto a las jaulas y habría registrado restos orgánicos en suspensión cuyo origen aún se está analizando.
Peticiones al Parlamento Europeo
El Ayuntamiento de Calp reclamó que la futura Ley Europea del Océano, prevista para diciembre, obligue a realizar auditorías ambientales independientes y otorgue a los municipios capacidad de decisión sobre sus propias aguas. El concejal planteó además que Calp sirva de experiencia piloto de vigilancia vecinal sobre los fondos marinos.
Las alegaciones presentadas por el consistorio contra la resolución autonómica que autorizó la ampliación siguen pendientes de resolución en la vía contencioso-administrativa.